El dolor relacionado con cirugías ortopédicas, ya sea antes o después del procedimiento, puede limitar seriamente la calidad de vida. Un manejo especializado del dolor ayuda a preparar el cuerpo para la cirugía o a acelerar la recuperación postoperatoria, reduciendo complicaciones y mejorando los resultados funcionales.
¿Qué es el dolor ortopédico pre o post quirúrgico?
Es el dolor que se presenta antes de una cirugía ortopédica (preoperatorio), generalmente por desgaste articular, lesiones musculoesqueléticas o inflamación crónica, o el que aparece luego de la intervención quirúrgica (postoperatorio), como parte del proceso de recuperación.
Beneficios del manejo del dolor en cirugía ortopédica
Disminuye la ansiedad y el dolor antes de la cirugía.
Mejora la tolerancia al procedimiento quirúrgico.
Acelera la recuperación postoperatoria.
Reduce el uso de opioides y analgésicos convencionales.
Mejora la movilidad y funcionalidad.
Opciones de tratamiento
Bloqueos nerviosos guiados por imagen.
Radiofrecuencia para articulaciones o nervios afectados.
Terapias de infusión para control del dolor agudo.
Medicación individualizada para el control inflamatorio y neuromodulación.
Acompañamiento interdisciplinario en rehabilitación.
Nuestro enfoque
Acompañamos al paciente antes y después de su cirugía para que su experiencia quirúrgica sea más segura, menos dolorosa y más efectiva. Preparamos el cuerpo y el sistema nervioso para responder mejor al procedimiento y facilitamos un proceso de recuperación más rápido y con menos complicaciones.
Preguntas Frecuentes
¿Debo tratar el dolor antes de operarme?
Sí. Controlar el dolor preoperatorio mejora la respuesta del cuerpo a la cirugía y disminuye el riesgo de desarrollar dolor crónico.
¿El dolor después de la cirugía es normal?
Sí, pero si se vuelve intenso, persistente o interfiere con tu vida diaria, requiere atención especializada
¿Qué pasa si ya me operaron y el dolor continúa?
Existen tratamientos mínimamente invasivos y efectivos que pueden ayudarte a reducir o eliminar ese dolor residual.
¿Estos tratamientos reemplazan la fisioterapia?
No. Son complementarios y fortalecen el proceso de recuperación en conjunto con la fisioterapia y el seguimiento quirúrgico.


