El dolor pélvico crónico o agudo puede afectar profundamente la calidad de vida, interferir con las funciones diarias y alterar el bienestar físico y emocional. Nuestro enfoque combina precisión diagnóstica y tratamientos efectivos, adaptados a las causas específicas de cada paciente.
¿Qué es el dolor pélvico?
Es una molestia o dolor localizado en la parte baja del abdomen, entre el ombligo y la ingle. Puede ser constante o intermitente, agudo o crónico (más de seis meses), y puede estar relacionado con múltiples causas, tanto ginecológicas, urológicas, gastrointestinales como musculoesqueléticas o neurológicas.
¿Cómo abordamos el tratamiento?
Desde una perspectiva individualizada y compasiva, ofrecemos soluciones diseñadas para cada paciente:
Bloqueos selectivos de nervios pélvicos.
Terapias con radiofrecuencia para neuralgias o dolor crónico.
Infusiones controladas para manejo del dolor agudo.
Medicamentos específicos para dolor neuropático o visceral.
Acompañamiento interdisciplinario (ginecología, urología, psicología, fisioterapia).
¿Por qué es importante tratar el dolor pélvico?
Mejora la movilidad y funcionalidad.
Reduce la dependencia de analgésicos orales.
Disminuye la ansiedad, la fatiga y los síntomas emocionales.
Permite recuperar una vida íntima y social plena.
Evita la cronificación del dolor y sus consecuencias a largo plazo.
Preguntas Frecuentes
¿El dolor pélvico es solo un problema ginecológico?
No. Aunque puede tener causas ginecológicas, también puede originarse en el sistema nervioso, músculo-esquelético, urinario o digestivo.
¿Los tratamientos son dolorosos o invasivos?
No. Usamos técnicas mínimamente invasivas guiadas por imagen que aseguran mayor precisión y menor molestia.
¿Puedo tener dolor pélvico sin una causa aparente?
Sí. En algunos casos, el dolor persiste incluso sin un daño visible. En estos casos se involucra el sistema nervioso y se trata como un dolor neuropático
¿Cuándo debo consultar?
Si el dolor pélvico dura más de unas semanas, interfiere con tu vida cotidiana o no mejora con tratamientos convencionales, es momento de acudir a un especialista.


